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Publicado por CONSENSO DELICIAS
Ebrard interpondrá queja ante la CNDH contra el PRI y el gobierno de EPN por Línea 12
Dictámenes de la Auditoría Superior de la Federación, firma de
contratos, recuento de reuniones, comparecencias y hasta de notas
periodísticas llevaba consigo el exjefe de Gobierno del Distrito
Federal, Marcelo Ebrard, para defenderse de las imputaciones que se
hacen en su contra en el informe final sobre el uso de los recursos
federales en la Línea 12 del Metro aprobado ayer por la Comisión
Especial de la Cámara de Diputados y que este martes se discutirá en el
pleno.
En 10 puntos desglosados a lo largo de seis cuartillas, el
exmandatario local pretendía desbaratar las conclusiones incriminatorias
del informe final y, sobre todo, exhibir la “intencionalidad política”
del PRI y de Los Pinos para frenar su posible postulación a la Cámara
por alguna de las tres fuerzas políticas de la izquierda que le
coquetean: PRD, MC y Morena
Ebrard no pudo ni siquiera exponer sus argumentos durante la sesión
de la Comisión legislativa que terminó en gritos, empujones y golpes.
Por tal razón, anunció que acudirá a la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos (CNDH) para “demandar la garantía del debido proceso y
denunciar el abuso del gobierno federal y su partido”.
El exmandatario capitalino, el exsecretario de Finanzas y actual
senador, Mario Delgado, y el exdirector general del Proyecto Metro,
Enrique Horcasitas, aparecen como presuntos responsables del mal uso de
los recursos federales invertidos en la construcción de la llamada Línea
Dorada.
Por ello, la comisión investigadora pidió en su informe a las
procuradurías General de la República (PGR) y General de Justicia del
Distrito Federal (PGJDF) ejercer las sanciones correspondientes a
quienes “a su conveniencia, negligencia u omisión, perpetraron el
fraude”.
El experredista Delgado Carrillo acusó al PRI y al PAN de manipular
el caso y de hacerle “justicia por consigna”. Aclaró que no se escudará
en su fuero como senador para enfrentar las acusaciones y que defenderá
su actuación ante “la parte más difícil, que fue conseguir el
financiamiento, reorganizar finanzas públicas de la ciudad para que esta
obra fuera posible”.
La defensa
En el posicionamiento que quiso entregar ayer al presidente de la
Comisión, el priista Marco Antonio Calzada Arroyo –cuya copia tiene Apro–,
Marcelo Ebrard Casaubón acusa que el informe preliminar fue elaborado
sólo por el grupo parlamentario del PRI y “no representa un ejercicio
serio de revisión y determinación de posibles responsabilidades”.
De las ocho sesiones contempladas en el calendario aprobado, critica,
el presidente de la Comisión Especial, Marco Antonio Calzada Arroyo,
sólo convocó a tres. Tampoco, dice, se ha escuchado a todos los
involucrados ni a él mismo.
Faltan “muchos elementos de información por analizar”, agrega y dice
que sólo se tomó en cuenta la información del director del Metro, Joel
Ortega, fuentes periodísticas, resultados preliminares y los estudios de
Systra, contratada por el GDF y en conflicto de interés por participar
en 20 proyectos del mundo con Alstom, parte del consorcio constructor de
la Línea Dorada.
Los oficios de la ASF
En el segundo punto de su réplica, Ebrard afirma que de todos los
“adjetivos e infundios” sobre la obra y supuestas irregularidades en el
uso de recursos públicos, éstos fueron aprobados y auditados por las
instancias correspondientes, particularmente por la Auditoría Superior
de la Federación, órgano autónomo de fiscalización y coadyuvante de la
propia Cámara de Diputados.
Critica que el informe se basó en las observaciones de los informes
de los órganos de control, pero no en sus conclusiones. Por ello, ofrece
una síntesis de siete oficios de “solventación” del informe de la
Auditoría de Inversiones Físicas 09-A-09000-04-0554 que la ASF realizó
al GDF en el 2009:
El oficio DGAIFF-K-1524/2011 se refiere a los trabajos de una obra
inducida por 623 mil 160 pesos conforme a los alcances del contrato en
las estaciones de Tláhuac-Tlaltenco. El DGAIFF-K-1525/2011 habla sobre
la acreditación –con documentación técnica– de modificaciones en el
trazo. El DGAIFF-K-1522/2011 es a propósito del incremento de los
anticipos a causa de la reducción del presupuesto asignado por la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en el ejercicio 2008.
Sobre el DGAIFF-K-1539/2011 aclara las retenciones por el
incumplimiento mensual del programa de obra autorizado en el ejercicio
presupuestal de 2009. En el DGAIFF-K-1520/2011, la ASF admite que la
contratista cumplió con el importe programado en el Convenio
Modificatorio 1 del contrato”.
Del sexto oficio, el DGAIFF-K-1523/2011, afirma que el contratista
hizo reparaciones por filtraciones en el tramo Atlalilco-Mexicaltzingo.
El último oficio que presenta Ebrard, el DGAIFF-K-1521/2011 admite que
la contratista cumplió con el programa de obra autorizado al cierre del
ejercicio presupuestal 2009.
Luego de presentar esos documentos, Marcelo Ebrard aclara: “Las
observaciones de la Auditoría fueron debidamente solventadas y sin
embargo, en el informe se presentan como si estuvieran abiertas. Más
evidencia de intencionalidad política sería difícil de encontrar.
“La Línea 12 fue abierta tras una rigurosa supervisión financiera de
los órganos autónomos de control quienes no establecieron ninguna
irregularidad sancionable” y recuerda que la Línea 12 es la obra “más
auditada en los últimos años” y 90% de sus recursos fueron revisados.
Incluso, recuerda que el 10 de abril de 2013, la misma ASF emitió un
oficio dirigido a Miguel Ángel Mancera “en el cual consta que no se
desprende irregularidad alguna, por lo que las afirmaciones de uso
indebido de funciones, peculado y abuso de autoridad carecen de todo
fundamento”.
Tajante, Ebrard Casaubón acusa: “Es un engaño a la opinión pública.
Quienes elaboraron el informe saben perfectamente bien que estas
supuestas irregularidades no lo son y que la ASF las dio por
solventadas. Entonces ¿por qué las incluyen? Porque el objetivo no es
decir la verdad sino desprestigiar en los medios de comunicación al de
la voz”.
Que sigan las investigaciones
En su argumentación, Ebrard Casaubón pone en duda la acusación del
informe de la Comisión Especial en el sentido de que “no hubo planeación
y coordinación”. En sus alegatos, refiere que se instalaron 24 mesas
especializadas, se hicieron más de cinco mil reuniones en cuatro años
entre integrantes del consorcio constructor, las empresas e
instituciones supervisoras, CAF, el STC y el Proyecto Metro.
“Ahí se tomaron todas las decisiones. Todo está documentado y no se
ha solicitado ni revisado esta información, por lo tanto el informe del
presidente de la Comisión Especial llega a conclusiones falsas”,
asegura.
Por ello, el exjefe de Gobierno subraya “la necesidad de continuar
las investigaciones y citar a todas las instituciones involucradas”,
incluidas las empresas supervisoras, la UNAM y el IPN.
Sobre el contrato de prestación de servicios de largo plazo en los
trenes (PPS), Ebrard aclara a los diputados federales que no hubo
recursos federales implicados, por lo que no tienen facultad para seguir
ese asunto. Sin embargo, les aclara que el Consejo de Administración
del STC Metro, autorizó el proyecto, mientras que el contrato fue
aprobado por la Asamblea Legislativa del DF el 29 de diciembre de 2010 y
fue auditado por la Contaduría Mayor de Hacienda de ésta en 2011
detectar ninguna irregularidad.
En otro punto de su defensa, el perredista asegura que la
construcción de la Línea 12 “cumplió con las normas mexicanas e
internacionales en la materia” y contó con la certificación final de
cuatro empresas europeas: DB Internacional Gmbh, ILF Beratende
Ingenieure A.G., Tuv Sud Rail Gmbh y Hamburg Consult GMBH, así como la
supervisión de la UNAM, IPN, Integración de Procesos de Ingeniería S.A.
de C.V., Lumbreras y Túneles S.A. de C.V., Ingeniería, Asesoría y
Consultoría, S.A. de C.V., Empresa de Estudios Económicos y de
Ingeniería S.A. de C.V. y Consultoría Integral en Ingeniería S.A. de
C.V.
Y, de paso, destaca: “Estas empresas de supervisión trabajan
actualmente para el GDF. No hay procedimiento alguno contra la
certificación y menos aún contra la supervisión”.
¿Y Joel Ortega?
Ebrard Casaubón alude a la parte del informe de la Comisión Especial
donde asegura que “no son compatibles las vías y el tren”. Asegura que
los diputados ignoran el estudio de la Universidad de Navarra de abril
de 2014, en el que “se certifica la compatibilidad de los trenes y las
vías de la Línea 12”.
No se han revisado, advierte, las actas de recepción de los trenes,
las pruebas de cada uno, bajo protocolos establecidos y “con la
conformidad” de las autoridades del Metro.
“Las actas comprueban que los trenes 24 al 30 fueron recibidos a
satisfacción por la presente administración del GDF. Si hubiera
incompatibilidad entre el tren y la vía no podría continuar en operación
una sola de las estaciones de la Línea 12”, afirma.
Como “otra falsedad del informe”, menciona que el STC propuso rodado
neumático. Entonces dice que los legisladores no conocen el Dictamen
Técnico para Trenes de Rodadura Férrea en Línea 12 del Metro del 1 de
septiembre de 2007, en el que el STC Metro “dictaminó que las
tecnologías de trenes con ruedas de acero, eran técnicamente solventes y
con altos niveles de seguridad y operatividad para la Línea 12”.
Luego, recuerda la comparecencia del exdirector del Metro, Francisco
Bojórquez, el 24 de marzo de 2014, ante la Comisión de Investigación de
la ALDF.
Con ese preámbulo, Marcelo Ebrard se va con todo contra el exsecretario de Seguridad Pública del DF y su excolaborador cercano:
“No hay ninguna explicación de por qué el actual director del STC
Metro, Joel Ortega, recibió la Línea 12 a entera satisfacción en julio
de 2013, señalándola operable y segura; luego en octubre de 2013 afirmó
en la ALDF que ‘la ruta de lo que la gente quiere, por los sondeos que
nosotros hemos hecho, está en la Línea 12…entonces, yo creo que la ruta
está muy clara…una línea que tiene alta fiabilidad es la Línea 12 porque
sus trenes están nuevos’; mientras que a partir de marzo de 2014 y
hasta la fecha dice que la Línea 12 tiene fallas graves de origen.
“Si Joel Ortega evaluó durante siete meses la Línea y la recibió de
conformidad, quiere decir que el deterioro es posterior a la
entrega-recepción, y esto ni siquiera se trata en el informe. Después
de la entrega definitiva, el director del STC Metro operó la Línea 12
por ocho meses más, hasta el cierre de marzo, es decir la Línea 12
estuvo en servicio al cien por ciento durante 15 meses bajo su
responsabilidad sin que se hicieran los trabajos preventivos y
correctivos que ahora se van a iniciar. ¿Por qué? Simplemente no está
siquiera una pregunta tan básica en el cuerpo del informe”.
En su argumentación, agrega que no existe explicación de por qué no
se presentaron al Comité de Incidentes Relevantes del Metro los
problemas de desgaste ondulatorio de las vías ni las razones por las que
la rehabilitación inició en 2015 y no en 2013. También cuestiona por
qué se presentó el estudio de compatibilidad tren-vías hasta enero de
2015 “si la Línea se recibió en julio de 2013, ¿no era un estudio
elemental para recibir la Línea?”.
Para “apoyar” a los diputados federales, Ebrard anexa copia del
Documento de Entrega Recepción Definitiva del 8 julio 2013 de la Línea
12, del video de comparecencia de Joel Ortega el 16 de octubre de 2013
ante la Comisión de Movilidad, Transporte y Vialidad de la ALDF, del
Dictamen Técnico de ILF del 14 de noviembre de 2013 que recomienda al
Metro dar mantenimiento a la línea y de la Propuesta Técnica y Económica
para el Mantenimiento que hizo el consorcio constructor “y que no fue
tomada en cuenta por el STC Metro”.
Al final de su argumentación, Ebrard asegura que la Comisión Especial
de diputados federales no tiene los programas de mantenimiento y
rehabilitación anunciados, recientemente, por el GDF, “por lo tanto,
tampoco puede sustentar muchas de las afirmaciones del informe”.
Y menciona una: “si los trenes no son compatibles y por tanto deberán
ser sustituidos como se sostiene en el documento, ¿podría el PRI
explicar cómo entonces va a estar funcionando en noviembre la Línea con
30 trenes nuevos? Una de las dos afirmaciones es falsa, o no se van a
cambiar los trenes o no va a estar lista en noviembre”, como lo ofreció
el actual mandatario, Miguel Ángel Mancera.
“¿Fraude? El del PRI”
Con toda esta argumentación, Ebrard vuelve la estocada a la Comisión Especial de la Cámara de Diputados:
“Es evidente que el presidente de la Comisión Especial (Marco Antonio
Calzada Arroyo) está actuando por consigna, con una instrucción
política dictada desde la Oficina de la Presidencia de la República y la
Secretaría de Gobernación como se indica en numerosas versiones
periodísticas”.
Agrega: “no estoy sujeto a ningún procedimiento de órgano local o
federal respecto a Línea 12, incluyendo la Procuraduría General de la
República ante la cual se han promovido diversas denuncias desde hace un
año respecto a esa obra. ¿Por qué? Por el simple hecho de que no han
encontrado ningún elemento que configure falta o irregularidad imputable
a mi persona, ni la encontrarán porque siempre actué apegado a la
legalidad y al interés público”.
Para él, “elaborar un informe por parte del presidente de la Comisión
y su partido, y hacerlo como un informe final de toda la Comisión, eso
si es un fraude. Estamos ante el regreso de las viejas prácticas del PRI
que no deben admitirse”.
Y termina con la advertencia de que acudirá a la Comisión Nacional de
los Derechos Humanos (CNDH) para demandar la garantía del debido
proceso y denunciar “el abuso del gobierno federal y su partido”.
Defensa en radio
Luego del escándalo de ayer en la Cámara, Ebrard ofreció varias entrevistas radiofónicas. En Radio Fórmula acusó:
“Me van a imponer una pena infamante… que tú sin ser sentenciado
conforme al debido proceso y defenderte conforme a ese debido proceso,
seas culpado, en este caso por la mayoría de la Cámara de Diputados, por
la mayoría de las fallas de la línea 12”.
Las acusaciones, advirtió, son por “una instrucción superior, o sea
esto viene de Los Pinos”, por una supuesta versión que lo vinculó con la
investigación periodística sobre la llamada “Casa Blanca” del
presidente Peña Nieto.
En el espacio de MVS Radio, dijo que el informe es “una imputación política” en su contra con fines propagandísticos.
“No quisieron modificar la orden del día para escuchar los documentos
que llevaba yo, que ponen en tela de juicio el documento que pretenden
aprobar mañana”, acusó.
Por último, adelantó que mañana irá al Congreso de la Unión “y aunque
sé que no me dejarán hablar, me voy a defender, éste ya es un tema de
atropello”.
“No pediré fuero”: Delgado
Este lunes, el exsecretario de Finanzas del DF, Mario Delgado –quien
ayer acompañó a Ebrard a la Cámara de Diputados, donde se armó el
escándalo– también salió en su defensa por las conclusiones de la
Comisión Especial de la Cámara de Diputados y acusó ser víctima de una
manipulación del caso con fines políticos.
Seguramente, dijo en entrevista con la prensa, habrá una consigna
política pública “de que somos responsables, sin tener la posibilidad de
hablar”.
De acuerdo con su explicación, él fue “responsable de haber
conseguido el financiamiento necesario para que esta obra (la Línea 12)
fuera posible, pero basta leer la Ley Orgánica de la Administración
Pública. A la Secretaría de Finanzas no le corresponde ni comprar
vacunas, ni tapar baches, ni comprar trenes, eso le toca a cada una de
las dependencias y en este caso fue el Metro”.
El actual senador agregó que no se escudará en su fuero para
enfrentar las acusaciones: “Yo no me voy a resguardar en el fuero para
tomar las responsabilidades que a mí me tocan. Yo voy a defender siempre
mi actuación que me corresponde en la Línea 12, que fue la parte más
difícil, que fue conseguir el financiamiento, reorganizar finanzas
públicas de la ciudad para que esta obra fuera posible”.
Luego, acusó a los diputados del PRI y del PAN de inculparlo sin
“ningún argumento sólido” y con un dictamen mal hecho. “Pretenden que yo
sea responsable de haber adquirido trenes de rodaduras férreas y no
trenes de rodaduras neumáticas, cuando eso no es una decisión
financiera, es una decisión de tipo técnico que solo puede hacer el
Metro”, explicó.
Como Ebrard, recordó las auditorías que fueron solventadas “al 100%” y que “se pretende engañar al referir que siguen abiertas”.
Delgado Carrillo dijo:
“Es una manipulación política para presentarnos a Marcelo y a un
servidor como culpables de que esa línea no funcione…es 100% electoral,
busca hacer daño políticamente y distraer la atención de un gobierno que
tiene menos credibilidad precisamente por la manipulación que quieren
hacer de la justicia. Es un retroceso autoritario por parte del PRI, el
uso de las autoridades de procuración de justicia con fines políticos”.








