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Publicado por CONSENSO DELICIAS
Cárteles mexicanos, amos del mercado estadunidense de heroína y anfetaminas
Un informe de la DEA recientemente desclasificado que analiza las
actividades del narcotráfico en el territorio de Estados Unidos durante
2015 es contundente: ninguna organización criminal es capaz de hacerle
sombra a los cárteles mexicanos en cuanto a distribución y venta de
estupefacientes en ese país. Incluso las mafias colombiana y dominicana,
tradicionales proveedoras de ese mercado, se han hecho a un lado para
evitar roces con las organizaciones de México.
WASHINGTON (Proceso).- La DEA lo tiene claro: los cárteles mexicanos
son dueños absolutos tanto del tráfico de drogas hacia Estados Unidos
como del mercado de estupefacientes en ese país, y en el futuro
inmediato no hay organizaciones criminales que signifiquen una amenaza
para ellos.
“Ningún otro grupo puede desafiarlos en un futuro cercano”, sentencia
la Administración Antidrogas (DEA) de Estados Unidos, en un informe de
inteligencia recientemente desclasificado y titulado Evaluación anual
2015 sobre la amenaza de las drogas.
“Las organizaciones trasnacionales criminales de México se mantienen
como la gran amenaza de las drogas para Estados Unidos”, precisa el
informe de inteligencia, entregado la semana pasada por la DEA a la Casa
Blanca y a los comités y subcomités de las cámaras del Congreso
federal.
El reporte, de 136 páginas, ilustra con mapas y estadísticas cómo los
cárteles de México –en particular los de Sinaloa y de Jalisco Nueva
Generación (CJNG), este último en colaboración con el de Los Cuinis– son
en este momento los que dominan la producción, el tráfico y la
distribución de drogas en Estados Unidos, el más grande mercado de
consumo de estupefacientes en el mundo.
Enfocado en la amenaza que representan las drogas para la seguridad
nacional y para la sociedad estadunidense, el informe desclasificado por
la DEA destaca que ahora los cárteles de Sinaloa y de Jalisco han
crecido tanto que ya son “proveedores” de heroína y metanfetaminas de
las tradicionales organizaciones de trasiego de enervantes de Colombia y
la República Dominicana.
“Las polifacéticas organizaciones mexicanas trafican heroína,
metanfetaminas, cocaína y mariguana en todo Estados Unidos, utilizando
redes bien establecidas de transporte y distribución”, se lee en el
documento desclasificado.
En el apartado sobre los cárteles mexicanos se enfatiza que éstos
controlan toda la frontera sur de Estados Unidos y siguen expandiendo
sus tentáculos de distribución, particularmente para la heroína, tal vez
la droga de mayor consumo en la actualidad en aquel país.
Aparte de dar más poder a los cárteles mexicanos, el incontenible
mercado de consumo de enervantes de Estados Unidos está dejando fuera
del negocio a las organizaciones colombianas y dominicanas, que hasta el
año 2000 eran las principales vendedoras y distribuidoras de heroína al
mayoreo en la zona del noroeste estadunidense.
De las organizaciones colombianas de tráfico de heroína y cocaína, el
gobierno estadunidense apunta que éstas, conscientes del poder de los
cárteles mexicanos, desde hace unos tres años prefieren llevar su
producto por la zona del Caribe, antes que meterse en las rutas de las
frontera norte de México.
La estrategia de los cárteles mexicanos para evadir a la justicia de
Estados Unidos consiste en utilizar a las pandillas estadunidenses y a
organizaciones criminales de origen dominicano.
“Las organizaciones colombianas y mexicanas usan las redes criminales
dominicanas (en Estados Unidos) para el transporte y distribución al
menudeo de heroína y cocaína”, acota el informe.
Según la DEA, el apetito por la heroína mexicana –droga de moda y la
más barata en el mercado estadunidense– ha enriquecido a cárteles como
el de Sinaloa y el CJNG.
La creciente demanda de heroína mexicana –en variedades conocidas
como “cafecita” y “blanca”; la segunda, de mayor pureza y valor–, según
el informe de inteligencia, es responsable de las 120 muertes diarias
por sobredosis que ocurren en Estados Unidos. Este dato viene de las
estadísticas recogidas en 2014 por el Centro Nacional para el Control y
Prevención de Enfermedades.
Las metanfetaminas –drogas que siguen a la heroína en cuanto a
popularidad y consumo en Estados Unidos– son otro enervante cuyo mercado
dominan y controlan los cárteles mexicanos. “No obstante que hay
producción a niveles pequeños de metanfetamina en Estados Unidos, la
disponibilidad de metanfetaminas de mayor potencia y pureza se debe a
que su elaboración y distribución proviene principalmente de México”,
precisa el reporte desclasificado por la DEA.
División geográfica
En el capítulo dedicado al narcotráfico mexicano, el documento de
inteligencia muestra un mapa de México dividido en regiones, donde se ve
la presunta hegemonía de los distintos cárteles del país en la
producción, transporte y trasiego de drogas.
Respaldada con la información de inteligencia recolectada por las
distintas agencias de espionaje del gobierno federal estadunidense –la
CIA y el Pentágono, entre otras– en 2014, la DEA reparte el control del
territorio mexicano entre el Cártel de Sinaloa, el CJNG, Los Zetas, La
Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, el Cártel de Juárez, el
del Golfo y el de los Beltrán Leyva.
En ese mapa ya no figuran el Cártel de Tijuana ni el de los Arellano
Félix. A la zona que tradicionalmente se consideraba bajo control y
dominio de los hermanos Arellano Félix, la DEA la clasifica como
“territorio sin la presencia dominante de algún cártel”.
En el caso del mapa correspondiente a Estados Unidos, el reporte de
inteligencia sólo le otorga control a una organización: el Cártel de
Sinaloa.
No obstante, respecto al presunto dominio y control del territorio
estadunidense a manos del cártel comandado por las fracciones de Ismael
El Mayo Zambada García, de los hijos del fallecido Juan José Esparragoza
Moreno, El Azul, y de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, el reporte
de la DEA hace un apunte: “El Cártel de Jalisco Nueva Generación se está
transformando rápidamente en una de las organizaciones criminales
trasnacionales más poderosas en México, y en algunos casos en rival de
las operaciones de tráfico del Cártel de Sinaloa en Asia, Europa y
Oceanía”.
La asociación delictiva del CJNG con Los Cuinis es –siempre según el
informe desclasificado de la DEA– la razón por la cual el primero crece
en poder y en operaciones de producción, transporte y tráfico en México y
Estados Unidos.
Modus operandi
Los narcotraficantes mexicanos, conscientes de la gran diferencia en
términos de la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos,
mantienen un “perfil muy bajo” para sus operaciones en la Unión
Americana. “Evitan confrontaciones con organizaciones criminales rivales
y con las agencias de la aplicación de la ley”, asegura la DEA. Otra
diferencia marcada en el reporte es que en México, los cárteles
mantienen una amplia red de corrupción a todos los niveles del gobierno,
de las agencias policiales y de las fuerzas armadas.
“Las operaciones de los cárteles mexicanos en Estados Unidos,
típicamente adoptan la forma de un sistema de cadena proveedora que
funciona conforme a la demanda. El sistema depende de operadores
perfectamente bien ubicados, quienes sólo conocen su función (nunca la
de los proveedores mexicanos) y desconocen los detalles de todos los
aspectos de la operación”, indica la DEA.
Este modo de accionar de los cárteles de México en Estados Unidos, el
gobierno estadunidense lo reconoce como un método efectivo de los
criminales para evitar problemas. Por ejemplo, si un transportista o
distribuidor de drogas es detenido por las autoridades, el delincuente
no tiene información que pueda facilitar una investigación sobre el
origen de la droga. Además, el detenido es rápidamente remplazado por
otra persona.
“Elementos que forman parte del organigrama de las organizaciones
criminales trasnacionales de México son usualmente enviados a ciudades
grandes de Estados Unidos que son, a su vez, lugares satélite o centros
de almacenamiento de drogas al mayoreo, para luego distribuirlas y
enviarlas a otros destinos en el país”, dice el reporte.
De entre las ciudades satélite o centros de almacenamiento de drogas
al mayoreo más importantes en Estados Unidos, la DEA resalta las
ubicadas más cerca de México: Dallas y Houston, Texas; Los Ángeles,
California; y Phoenix, Arizona.
A modo de ejemplo de cómo se mueven las drogas de estas ciudades a
través de las redes carreteras, como las que controla el Cártel de
Sinaloa, el informe de inteligencia coloca los envíos de enervantes que
salen en tráileres de Los Ángeles a estados como Arizona, Kansas,
Nebraska, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Dakota del Norte y del Sur,
Utah y Washington.
Para esto “el Cártel de Sinaloa emplea choferes estadunidenses
mayores de edad (viejos) que manejan tráileres cargados de drogas,
porque consideran que llaman menos la atención de las autoridades que
los choferes jóvenes en vehículos privados”, explica la DEA en su
análisis.
No obstante la sofisticación que las autoridades de Estados Unidos le
reconocen a los cárteles de México para el transporte de heroína y
metanfetaminas hacia Estados Unidos, en el reporte de inteligencia se
matiza que estos grupos criminales mantienen vigentes los métodos
tradicionales cuando se trata de la mariguana.
“La mariguana es traficada ocasionalmente por medio de túneles, que
desde el territorio mexicano conectan con una red de casas de seguridad
en la frontera sur de Estados Unidos; también transportan mariguana en
camiones con carga comercial, en botes pequeños de navegación, conocidos
como ‘pangas’, para el caso de la costa oeste en Baja California y el
centro de California. Y finalmente transportan la droga en aeronaves
superligeras que cruzan la frontera sur”, detalla el expediente.
Otro método muy común de los cárteles mexicanos, en términos de su
presencia en Estados Unidos, es ubicar sus centros de operación en zonas
rurales, donde hay menos vigilancia policial.
“Esta tendencia ha sido detectada en lugares como Dallas, San
Francisco, en el este del estado de Washington, en el oeste de Colorado y
en partes de Carolina del Norte”, asienta el documento desclasificado.
Por la realidad de sus operaciones y el tamaño de infraestructura y
recursos con los que cuentan cárteles como el de Sinaloa, la DEA insiste
en que las organizaciones del narcotráfico mexicano no tienen
competencia en el mercado estadunidense, y señala que así será en el
futuro inmediato.
“No existen en este momento organizaciones con infraestructura y
poder que reten a las organizaciones criminales trasnacionales de México
sobre el control del mercado de las drogas de Estados Unidos. Los
cárteles mexicanos son los servidores primarios y proveedores de
narcóticos al mayoreo, que se han distanciado de las agencias de la
aplicación de la ley –gracias a sus tácticas operativas– y en parte a
que dependen de las pandillas estadunidenses (más de 1.4 millones de
criminales, en cárceles y en las calles, como detalla el informe) para
la distribución y venta de las drogas al menudeo”, concluye la DEA.
Socios
En el reporte citado destaca que, aunque se excluyó al cártel de los
Arellano Félix de la presencia y dominio en territorio mexicano, la DEA
lo mantiene como activo en las operaciones dentro de Estados Unidos, en
alianza con las pandillas locales.
Las autoridades estadunidenses asocian a la organización de los
Arellano Félix con las pandillas Almighty Latin King and Queen Nation,
Border Brothers, California Mexican Mafia, Florencia 13, Logan Heights
Gang y Sureños.
Al Cártel del Golfo con Bloods, Crips, Emi, Hermanos Pistoleros
Latinos, MS-13, Partido Revolucionario Mexicano, Raza Unida y Texas
Syndicate.
Al de Juárez con Almighty Latin King and Queen Nation, Barrio Azteca y Hermanos Pistoleros Latinos.
A La Familia Michoacana con Almighty Latin King and Queen Nation,
Crips, Eme, Los Cholos, Murder Inc., MS-13, Sureños y Tango Blast.
A Los Zetas con Aryan Brotherhood of Texas, Almighty Latin King and
Queen Nation, Bandidos Motorcycle Club, Bloods, Crips, Eme, Emi,
Hermanos Pistoleros Latinos, MS-13, Sureños, Norteños y Texas Syndicate.
Y finalmente al Cártel de Sinaloa lo liga a las pandillas Almighty
Latin King and Queen Nation, Border Brothers, Bloods, Eme, Crips, MS-13,
Sureños, Tango Blast y United Blood Nation.

