Fallece en la miseria deliciense que fue súper ejecutivo de Slim
Quien fuera el poderoso presidente de la segunda empresa privada más grande del país, pasó a vivir casi en las calles del centro de Bogotá y pidiendo dinero prestado para poder comer.
Tenía encima varias dolencias: mal de Parkinson, sobrepeso (debía tener ayuda para poder moverse) y varias enfermedades derivados de años de excesos.
Las autoridades de Bogotá informaron que Hernández murió de causas naturales. Al momento de su muerte se encontraba en la casa de un amigo en el barrio San Nicolás, en el norte de Bogotá.
Los paramédicos que fueron a atenderlo reportaron que el deliciense falleció víctima de un paro cardíaco.