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Publicado por CONSENSO DELICIAS
Presumen granaderos ante maestros lo que niega Mancera: escopetas tipo Arwen
Apostados sobre autobuses oficiales, los policías portaban escopetas tipo Arwen, fabricadas para disparar gases lacrimógenos y balas de goma, que el gobierno de Miguel Ángel Mancera ha negado usar durante las protestas sociales.
MÉXICO, D.F. (apro).- En punto de las 10:00 horas, el agrupamiento de
granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal
(SSPDF) ya esperaba sobre Reforma, a la altura de Arquímides, al
contingente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación
(CNTE) que marchaba con dirección a Los Pinos para exigir, una vez más,
la abrogación de la reforma educativa.
Apostados sobre autobuses
oficiales, los policías portaban escopetas tipo Arwen, fabricadas para
disparar gases lacrimógenos y balas de goma, que el gobierno de Miguel
Ángel Mancera ha negado usar durante las protestas sociales.
Dos
horas más tarde aparecieron los maestros disidentes, con una manta como
estandarte: “Ante la cerrazón del gobierno, convocamos a la
desobediencia civil y pacífica”, se leía al frente de los dos
contingentes que partieron del Monumento a la Revolución y de Televisa
Chapultepec, para confluir en el Ángel de la Independencia.
A sus
protestas sumaron el repudio a la concesión de tres amparos el día de
ayer a la expresidenta vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo,
encarcelada siete meses atrás.
Al llegar a la calzada Chivatito,
punto más próximo a la residencia oficial, cercada por centenares de
elementos de seguridad federal, la Comisión Única Negociadora de la CNTE
–encabezada por los secretarios generales de las secciones 18 y 22,
Juan José Ortega y Rubén Núñez Ginés– exigió ser atendida por
funcionarios con capacidad “resolutiva” para el conflicto y emplazó a la
Dirección de Atención Ciudadana de Presidencia a tener una respuesta
favorable antes de 30 minutos.
Rubén
Núñez tomó un micrófono para dirigirse a las bases del movimiento y
subió el discurso: “Estamos exigiendo una audiencia con Enrique Peña
Nieto con la única demanda de la abrogación de la mal llamada reforma
educativa. Si no nos reciben, vamos a realizar acciones más
contundentes”, advirtió el dirigente.
Negada indefinidamente la
audiencia con el Ejecutivo federal, se les ofreció ser recibidos por el
director de Enlace Federal de la Secretaría de Gobernación (Segob),
propuesta que los maestros rechazaron.
Por primera vez desde que
iniciaron sus movilizaciones en el Distrito Federal, exacerbados por el
“linchamiento mediático” y el desprecio de los gobernantes, un par de
dirigentes de la CNTE dieron la orden de no dejar salir del cerco que
formaron a los camarógrafos y reporteros que así lo consideraran
conveniente.
En el punto más ríspido, algunos maestros amagaron
con regresar su plantón al Zócalo y las consignas se contrapuntearon.
“¡Queremos solución, no queremos represión!”, contrastaba con el grito
de “¡Si no hay solución, habrá revolución!”.
Los dirigentes
decidieron bloquear el Paseo de la Reforma desde Chivatito hasta
Bucareli, acción a la que se sumó un grupo no mayor de 200 estudiantes
de la UNAM, la UACM y la UAM.
En punto de las 18:00 horas
terminaron ocho horas de movilización, con las promesa de los dirigentes
sindicales de que habría con el gobierno una nueva negociación y en
espera de realizar esta noche una nueva “asamblea nacional” del
magisterio disidente para definir los próximos pasos del movimiento.
“Si Peña Nieto quiere que este conflicto se resuelva solo, está equivocado”, concluyó Ortega Madrigal al culminar el acto.
